Prof. Dr. José Rodriguez de Rivera
CEPADE – Univ. Politécnica de Madrid / IDOE – Univ. de Alcalá de Henares
En primer lugar hay que aclarar que en la comprensión de los sistemas se pueden distinguir dos fases. En la primera, dentro de un marco todavía positivista y de realismo ingenuo, los sistemas eran considerados como conjuntos de partes interrelacionadas. El adjetivo "sistémico" aplicado al pensar sobre esos conjuntos significaba que al observarlos y estudiarlos se consideraban los elementos siempre "en cuanto insertos en un todo superior".
En la fase actual de desarrollo de ideas sobre sistemas, el adjetivo "sistémico" designa una forma especial de plantearse problemas en que se subraya la dimensión "constructivista" en toda percepción comprehensiva de la realidad, que se supone siempre compleja por la infinidad de interrelaciones existentes entre sus componentes. Es decir, se considera que el "observador" (pensador, investigador etc.) emplea "constructos" propios para poder reproducir mentalmente de alguna forma las relaciones más relevantes existentes entre los elementos de lo real.
Pero para llegar a esta visión constructivista hay que recordar primero otros enfoques anteriores sobre lo que es sistema.
La teoría de sistemas se comprende mejor si se atiende a que se ha desarrollado históricamente a partir de una serie de aportaciones provenientes de campos muy variados del saber. La analogía a lo orgánico en la concepción de complejos humanos se puede encontrar ya muy pronto en la historia de las ideas modernas, el "Leviathan" de Hobbes es concebido así como un supraorganismo. Pero ese recorrido histórico nos llevaría muy lejos y por ello nos limitamos aquí a las aportaciones más recientes.
Algunas de las raices del pensamiento sistémico se encuentran en la Física del siglo XX. Los cambios físicos de la materia, o de todos los compuestos químicos, vienen unidos a efectos energéticos que se estudian, p.ej. en la termodinámica[1], en la bioenergética[2], etc.
Al tratar, por ejemplo, el tema de la máquina de vapor hubo que analizar las formas de generación de energía en un mecanismo con ciertos intercambios de materia y energía con su entorno. Así, la termodinámica "distingue" en su análisis entre sistema a analizar y su entorno (que no se distingue del resto del universo). En este concepto se distingue entre: el sistema cerrado con límites permeables a la energía, pero no a la materia; el sistema totalmente cerrado, sin intercambios de ningún género con su entorno; y el sistema abierto cuyos límites dejan pasar selectivamente materia y energía. La termodinámica del equilibrio estudió los cambios entre las magnitudes de estado de tales sistemas, donde dichos cambios se medían en la diferencia entre estado inicial y estado final. Los principios de la termodinámica se apoyan en una visión abstracta de meros intercambios energéticos - prescindiendo de los posibles procesos moleculares. En el concepto de "entropía" (segundo principio: ley de aumento de la entropía del universo) enraiza toda una corriente de consideraciones sobre el orden y el caos - que además son considerados como magnitudes "medibles" (es decir, situados en el espacio semántico métrico). La idea central es que la entropía tiende a incrementarse (de forma irreversible)[3][ Al final, sería imposible todo proceso de transferencia energética.
Durante el siglo XX, la Física experimenta una serie de cambios revolucionarios que destronan el paradigma mecanicista imperante desde la física de Newton. Las teorías de la Relatividad y Cuántica muestran una nueva concepción del universo, que no se ve ya como compuesto por una suma de partes separadas, sino como un todo armónico e indivisible, como una red de relaciones dinámicas, que no pueden comprenderse como independientes de su observador e intérprete. Es decir, la conciencia del observador y la realidad observada se consideran desde entonces como dos aspectos inseparables de una misma realidad. En una u otra forma, normalmente sin reflexión epistemológica complementaria, la nueva ciencia es "constructivista".
Einstein, distanciándose del objetivismo de Newton, sistematiza en su teoría de la Relatividad, que el tiempo y el espacio son relativos, y al mismo tiempo que se encuentran inseparablemente unidos en el continuo espacio-tiempo. A diferencia de lo postulado en la física newtoniana que diferencia totalmente masa y energía, en la nueva visión, masa y energía son concebidas como convertibles, y eso implica que la nueva visión concibe a la partícula, no como compuesta de cierta materia, sino como concentración de energía, de actividad, de dinamismo.
La mecánica cuántica sustituye el concepto del átomo indivisible al que ve formado por partículas subatómicas, que a su vez no son ya corpúsculos como los de la física clásica,/ sino que poseen una doble naturaleza: unas veces se manifiestan como ondas, otras como corpúsculos. Lo mismo sucede con la luz. Esas "partículas" no poseen propiedades aisladas de su contexto.
En los últimos años de su vida, Einstein trabajó en una teoría general de campo en la que quería sustituir el reduccionismo mono causal por una teoría multicondicional, al mismo tiempo que reemplazaba el anterior Determinismo por los conceptos de probabilidad y relatividad.
En 1927, Heisenberg formulabaa sus relaciones o principio de indeterminación: no es posible medir al mismo tiempo la posición y velocidad de una partícula, pues la misma observación influye en el campo observado de forma que sólo puede determinarse uno u otro dato. Este principio destruye definitivamente la anterior fe en la neutralidad del observador y la idea de una ciencia universal.
Hoy la visión del cosmos se mueve en dirección a una concepción que unifica Relatividad y Mecánica Cuántica, donde el universo es visto como conjunto de relaciones dinámicas, no como suma de partes y eventos aislados, y se es cada vez más consciente de que los "modelos" del cosmos son "construcciones" (con progresivo acercamiento a la realidad) del sujeto observador.
Según Heinz
von Foerster la historia de la cibernética se puede observar como un
proceso que se desarrolla en tres niveles de complejidad:
1) una Cibernética de "0 orden", implícita,
2) la Cibernética de "1er. Orden",
reflexión explicitada en la obra de Norbert Wiener (1948), y
3) una Cibernética de "2º Orden", reflexión
sobre la reflexión de la Cibernética.
Resulta imposible acceder a un nivel superior a éste, dado que cuando uno
reflexiona sobre la reflexión se cierra el círculo de argumentación; se produce
una clausura organizacional que sólo puede trascenderse a sí misma dentro de sí
misma (15).
Herón de Alejandría, un ingeniero
de la época más brillante de la ciencia del Helenismo, el año 62 A. C. fue el
primero que inventó un sistema cibernético. Este sistema consistía en un
mecanismo de retroalimentación negativa que regulaba el líquido que salía de
una jarra al llenar un vaso, y se detenía en un determinado momento previsto
anteriormente. El sistema de autorregulación se aplicó ya en ese entonces, pero
no hubo desarrollos teóricos o reflexiones a ese respecto.
Desde la época de Herón
hasta la aparición de la Cibernética de 1er. orden deberían pasar 2.000 años. En
1932, el biólogo Claude
Bernard utiliza el concepto de medio interno para hacer referencia al
organismo como sistema y plantear que no es posible considerar a una parte del
organismo separada de las otras, y que todas son interdependientes en una
dinámica no descriptible en los términos causales corrientes.
A Walter Cannon
se debe el concepto de homeostasis. Predecesor directo
de Wiener, toma la noción de Claude Bernard del medio interno, y la considera
en términos de mecanismos fisiológicos en relación a la constancia del medio. Cannon
se interesaba por los mecanismos de regulación y la noción de homeostasis surge
en la descripción de una red de interacciones recíprocas en la que los
distintos componentes del medio interior están en equilibrio dinámico.
Paralelamente, la biología moderna ha pasado desde una microbiología entendida también de forma reduccionista y mecanicista hasta una "etología" sistémica que investiga al organismo en su entorno. Los avances en el estudio de los códigos genéticos hicieron ver que el determinismo genético es algo relativo. El concepto de una relación mono-lineal entre fenotipo y genotipo ha sido sustituído por los conceptos más diferenciados de polifanía y poligenia y el concepto de determinismo mono-causal fue sustuido por el de acciones probables.
Al mismo tiempo, la misma imagen del hombre ha pasado de interpretaciones mecanicistas: su organismo como reloj mecánico, como máquina térmica (metabolismos), o termodinámica (actividad muscular), a ser visto como máquina cibernética autoregulada, o como máquina molecular (ciclo del cáncer), hasta verse desde el concepto sistémico, en organización jerárquica de subsistemas que intenta mantener su homoestasis intercambiando materia, energía e información con su entorno.
Hay que tener en cuenta que al margen del desarrollo de la cibernética física, Von Holst (1939, 1950) introdujo independientemente de las ideas de Wiener, una consideración cibernética en la Biología.
Cannon (1939) estudió, en esa misma línea, procesos cibernéticos en la psicosomática considerando las tendencias de autoregulación, y orientación al mantenimiento del equilibrio, "homoestasis", de los sistemas biológicos (estudió la regulación térmica en los animales de sangre caliente). Luego creyó que ese concepto de homoestasis podría aplicarse a organizaciones psicosociales más complejas. Jackson convierte ese concepto en un elemento clave de su Patología Familiar.
De todas formas, el desarrollo sistémico más importante en el campo biológico ha sido el realizado por Maturana y Varela (dos chilenos que trabajaron en USA). Pero este desarrollo se da en el marco de la "nueva sistémica" que se estudia más abajo en este documento.
Un precedente más directo de la teoría de sistemas se encuentra en la Cibernética, que nace a su vez junto con la Teoría Matemática de la Información.
La distinción entre materia-energía por un lado, e INFORMACION por otro significa metodológicamente la apertura de una nueva forma de considerar la misma realidad física. Norbert Wiener (1948) funda la cibernética como ciencia de los sistemas dinámicos, es decir, de totalidades cuyos elementos se encuentran en relaciones funcionales mutuas y que están referidos al todo, al mismo tiempo que reaccionan, en cuanto miembros del todo, ante los influjos externos.
Los conceptos de Wiener sobre la Cibernética introdujeron una nueva dimensión que se describe con los conceptos de transformación y cambio, estabilidad, feedback, isomorfismo, variedad, constricciones de variedad, transmisión de variedad, entropía, cadenas de Markov, control, regulación, selección, aprendizaje, etc.
El elemento conceptual básico está en la Información, que implica "forma". La cibernética parte del postulado de que la forma, la superación del desorden o entropía, procede y se apoya en la información. Partiendo de la teoría matemática de Wiener, como recordará luego Bateson, se afirma que la unidad de información es “una diferencia que constituye la diferencia”. Y responder a la diferencia es lo básico de todo sistema. Un sistema de información representa las diferencias, como un mapa en relieve.
Por otra parte, el concepto de feedback negativo implica la capacidad de un sistema para autoregular su intercambio con el entorno a base de procesar información. El "Kybernetes" (de donde deriva el latín "gubernare") o marino que dirige el barco moviendo dos remos en la popa (el timón es un mecanismo importado más tarde desde China) en dirección opuesta cuando se trata de corregir una desviación. El proceso implica una detección del error y una corrección - probablemente en una serie de actividades que van reduciendo el error inicial en iteración de correcciones.
La primera cibernética se limitaba a lo directamente observable, a los inputs y outputs medibles. Dejaba de lado el proceso de transformación como no-observable, como "black box". Se concentraba en lo externo, en el "cómo" de un flujo, pero sin interrogarse siquiera por el "por qué" del cambio, aunque suponía un "para qué": para conservar la homoestasis o equilibrio del sistema.
Para la teoría de la organización, la concepción cibernética ha tenido múltiples aplicaciones, de entre las que hay que subrayar la del "aprendizaje":
El sistema debe tener la capacidad de percibir y observar detalladamente los aspectos relevantes de su entorno. Luego debe poder procesar la información así obtenida comparándola a las normas de operación que guían el comportamiento del sistema. En tercer lugar obtener de dicha comparación información fiable sobre las desviaciones relevantes ante dichas normas. Y finamente tendrá que poder iniciar acciones correctivas si se constataron desviaciones.
Esto puede suponer la armadura lógico-operacional de un sistema de control en la dimensión personal, la económica o productiva, pero también un sistema cibernético de alarma temprana para prevenir caer en catástrofes.
Pero estos procesos sólo funcionan para la autoregulación del sistema cibernético cuando existen estandars fijados previamente para guiarle dentro de una cierta gama de cambios. Cuando se superan dichas normas, el proceso se interrumpe. Por eso se ha buscado un aprendizaje del aprendizaje que permitiría llegar a nuevas pautas de medida para el control. En un circuíto de información en bucle simple de control, un termostato puede, por ejemplo, medir desviaciones de la temperatura ambiente, lo mismo que una encuesta puede determinar deficiencias en el clima organizacional. Pero tales instrumentos no pueden autocontrolarse, para ello necesitan un "segundo bucle cibernético" en que se detecten incluso los errores en las pautas de medida. Esto nos lleva a una superación de esta primera teoría cibernética y teoría clásica de sistemas abriéndonos paso a los meta-sistemas.
Todos estos conceptos prescinden de la forma concreta de realizarse el substrato físico en que se dan estas relaciones y sus cambios. El instrumental de análisis cibernético se utiliza con independencia a la naturaleza de la substancia física de sus objetos.
En primer lugar lugar
hay que mencionar la Psicología de la Gestalt (Wertheimer, Koffka, Kochler, y su interpretación en Perls) que implanta
el enfoque holístico
para comprender los procesos de percepción y conocimiento (no se perciben
puntos, o partes, sino "totalidades" = Gestalten). La percepción es
pues un proceso más activo que pasivo. El observador determina, por así
decirlo, de forma apriórica lo que ve. Si tiene miedo de serpientes, verá en
una cuerda arrollada en el fondo de la cueva una serpiente. Lo observado lo es
siempre sobre un trans-fondo previamente delimitado por el observador.
En esta línea, Goldstein
propugnaba considerar el todo de la persona, no sólo sus partes.
Kurt Lewin amplía estas ideas con su teoría del "campo" cognitivo
(que concibe en analogía a un campo de fuerzas magnético) y estudia la
psicología de la personalidad considerando las partes en relación al todo en
que existen - a diferencia del tratamiento analítico que aisla elementos.
En la psicología
cognitiva se niega la igualdad de la percepción para todos los seres humanos. Lo
percibido es función de experiencias pasadas, de expectativas, de intereses que
inclinan la misma interpretación de lo que se percibe sensiblemente hacia una u
otra dirección. Y esa interpretación tiene carácter pre-racional, se da al
nivel de lo subliminar.
Posteriores teorías de
procesos cognitivos y la psicología del desarrollo de Allport, Maslow, Piaget, Bremerr o Werner se desarrollan en esta dirección
hacia la comprensión holístico-sistémica.
Entre los trabajos que
preparan la nueva forma de entender sistémica deben recordarse los esutdios
realizados ya en 1944 por los antropólogos Ray L.Birdwhistell y Margaret Mead
sobre los rituales amorosos.
Birdwhistell,
interesado en estudiar el lenguaje de los gestos, kinésica, se encuentra más
tarde con Bateson y juntos producen "la historia natural de una
entrevista" secuencia de una entrevista realizada por Bateson con una
madre y su hijo. Durante 10 años, Birdwhistell se dedica a hacer un análisis
psicológico, linguístico y kinésico de la famosa "escena del
cigarrillo", secuencia de 9" donde Bateson enciende el cigarrillo de
la madre. Desarrolla una teoría en la que la gestualidad y el lenguaje
configuran en un sistema constituído por múltiples modos de comunicación:
tacto, olfato, espacio y tiempo. Birdwhistell considera "el comportamiento
interindividual como una 'corriente de comunicación'..." [4], en la que la persona no se comunica con, sino
que participa en una comunicación.
Albert Scheflen,
médico psiquiatra, dedica también 10 años al estudio de una primera sesión de
30 minutos de una joven esquizofrénica y su madre. Trabaja con unidades más
extensas que Birdwhistell y como él realiza un "análisis de contexto". Analiza
cómo se relacionan las personas respecto a sus posturas. En este sentido,
considera que la comunicación es un "... 'ballet', bailado según papeles
complementarios o paralelos". "...en función de una partitura
invisible" .
El antropólogo Edward Hall
estudió la proxémica, organización social
del espacio interpersonal y los códigos que rigen su utilización, considerando
que cada cultura lo organiza de manera diferente. Edward T. Hall buscaba descubrir el "Lenguaje Silencioso" -título de uno de sus libros- de la
cultura como sistema de comunicación. Se dedicó a estudiar la estructuración y
la significación del espacio de muebles y puertas y lo denominó "espacio de organización semifija",
y más adelante amplíó su campo de estudio a los edificios y ciudades, definido
como espacio de "organización fija".
1.4.2 La inserción del
tema „Comunicación“
La comunicación entendida como intercambio de significados
entre individuos a través de un sistema común de símbolos, ha sido la
preocupación de estudiosos desde los tiempos de la antigua Grecia.
Hasta mediados de este
siglo el tema estaba incluído en otras disciplinas, pero a partir de entonces
se fue creando un creciente interés en relación a los diferentes modos y
procesos de la comunicación. La mayor parte de los teóricos de la comunicación
consideraron, en un primer momento, que su trabajo debía responder a la
pregunta del especialista en ciencias políticas Harold D. Lasswell: QUIEN le dice qué, a QUIÉN, y con que EFECTO.
Uno de los modelos de
la comunicación, propuesto en 1949 como respues-ta a la pregunta de Lasswell,
surgió de los desarrollos de dos norteamericanos, Claude Shannon, ingeniero electrónico, y
Warren Weaver,
matemático. Este modelo de la Comunicación tenía como objeto de estudio el
análisis de la eficacia en la transmisión de datos, como soporte o fuentes de información,
y buscaba establecer medidas cuantitativas sobre la capacidad de variados
sistemas, de transmitir, almacenar, y además procesar información, para
descubrir las leyes matemáticas que los gobiernan, intentando establecer la
medida cuantitativa mínima que reduce la incertidumbre en un mensaje.
Originalmente esta
teoría consideraba que para que se produzca una comunicación debían tenerse en
cuenta cinco elementos organizados linealmente: fuente de información,
transmisor, canal de transmisión, receptor y destino. Más tarde se cambió el
nombre de estos cinco elementos para poder especificar los componentes de otros
modos de comunicación. La fuente de información fue dividida en fuente y
mensaje para acceder a un mayor campo de aplicabilidad. Se consideraron
entonces seis elementos: fuente, encodificador, mensaje, canal, decodificador y
receptor. Se incorporó a este modelo otro concepto, definido por Shannon en un
primer momento, como "fuente de ruido" en relación a la interferencia
o perturbación en la claridad de la transmisión de la información. Uno de los
objetivos de esta teoría era encontrar la relación entre información y ruido. El
concepto de ruido
fue asociado a la noción de entropía propuesta por la segunda ley de la
termodinámica, considerándose éste análogo a la estática en la comunicaci¢n
visual y auditiva, es decir, a las influencias externas que disminuyen la
integridad de la comunicación y distorsionan el mensaje para el receptor.
La redundancia -repetición de elementos
dentro de un mensaje- que evita la distorsión y el fracaso de la transmisión de
información, es considerada como entropía negativa o neguentropía, siendo un
elemento indispensable para eliminar los efectos distorsionantes del ruido y
favorecer una comunicación efectiva.
El modelo desarrollado
por Shannon y Weaver ofrece una lectura lineal y díadica de la comunicación
dado que está centrado en los mensajes enviados de un punto a otro y en los
resultados o posibles influencias sobre emisor y receptor.
Al incorporar el
concepto de retroalimentación de la Cibernética se obtiene una mayor
comprensión de las complejas comunicaciones interpersonales y se pasa de la
concepción lineal a la circular.
Esta teoría ha tenido
gran influencia entre los ingenieros, físicos, sociólogos, psicólogos y
linguistas. En 1960 Roman Jakobson propone un modelo similar eliminando los
aspectos más técnicos, lo que lo convierte en modelo de la comunicaci¢n en las
ciencias sociales en Estados Unidos y en Europa. Yves Winkin lo denomina el
"Modelo Telegráfico de la Comunicación" (32).
De este modelo de
transmisión de informaciones o „comunicación“ se han derivado muchas
interpretaciones erróneas, como el modelo de „transporte“ de contenidos entre
un emisor y un receptor. En realidad, y por eso afirmamos que se trata de
interpretaciones „erróneas“, la idea de Shannon sobre la comunicación no tiene
nada de transporte –lo que se envía sería por tanto pérdida en el emisor-, sino
fue clarificada por él mismo al precisar el modo de la recepción de una señal. Ésta
sólo desencadena en el receptor la búsqueda de un item en un conjunto, ya
existente en el receptor, de posibles correspondencias al contenido del mensaje
enviado. No hay pues una recepción „pasiva“, sino un proceso de selección
„activa“ en el receptor. Un proceso en que se debe „elegir“ (eso implica
siempre un riesgo de error de interpretación, es decir, hace contingente el
proceso –para Shannon el problema venía de la presencia del ruido de fondo que
podía suponer falta de claridad o contornos precisos en la señal recibida). Lo
que hace pues la transmisión de señales entre dos interlocutores es simplemente
lanzar procesos internos de selección de una señal (visual o acústica) para
indicar un contenido.
Pero el desarrollo real
de una teoría de la comunicación se debió a los miembros de la llamada
"universidad invisible", término con el que se ha designado a un
grupo de investigadores interesados en la comunicación y en el desarrollo de
modelos generales desde las más diversas disciplinas. Se trata del grupo de
Palo Alto.
En segundo lugar hay
que considerar aquí la aportación de la Escuela de Palo Alto (Haley, Jackson, Watzlawick...)
y G. Bateson.
El objetivo inicial del
grupo era realizar un estudio empírico de conductas interpersonales tratadas
conceptualmente con categorías matemáticas. El trabajo comenzó, promovido por
la Fundación Rockefeller,
intentando aplicar la teoría matemática de grupos al campo humano). El estudio
debía detectar qué "reglas" guiaban las
distintas formas de interacción social. Cada interacción era tratada como
sistema abierto en intercambio de informaciones con su entorno. Una familia
conservaba su equilibrio en la medida en que seguía determinadas reglas al
relacionarse en su interior y con su contexto próximo.
Bateson escribe junto con Jurgen Ruesch en 1951, el libro "Comunicación, la matriz social de la psiquiatría", en el que
establecen "...que la comunicación es la matriz en la que están enclavadas
todas las actividades humanas"[5]. Esta obra anticipó ya muchas de las ideas del
libro "Pragmática de la Comunicación Humana" de Watzlawick, Beavin y
Jackson.
Bateson y Rusch
establecen distintos niveles en la transmisión de la comunicación: verbales
linguísticos y extralinguísticos, no verbales, y contextuales, y un segundo
nivel de abstracción, la metacomunicación, comunicación acerca de la
comunicación.
Después de la Conferencia Macy de 1950, Bateson emprende la tarea de introducir
la cibernética en las ciencias sociales. Al recibir fondos de la Fundación Macy
para estudiar la comunicación en los animales, tema que le interesaba para
elaborar una teoría general de la comunicación, organiza un grupo integrado por
John Weakland, Jay Haley, Virginia Satir,
Jules Riskin, William Fry y Paul Watzlawick, al que luego se integraría psiquiatra Don Jackson,
quien interesado en el concepto de "homeostasis familiar"[6] propuso ver la familia como un sistema homeostático, en equilibrio interno
por medio de mecanismos de retroalimentación negativa. Trabajando en el
Hospital de la Veterans Administration
el grupo partió del estudio de los animales para pasar luego a estudiar las
familias de los pacientes esquizofrénicos. El artículo "Hacia una teoría de la esquizofrenia"
(1956), es producto de este trabajo interdisciplinario en el que desarrollan la
famosa y controvertida teoría del Doble Vínculo.
En 1959 Jackson, interesado
en aplicar las investigaciones del grupo a la psicoterapia y estudiar a la
familia como un sistema gobernado por un conjunto de reglas, funda el Mental
Research Institute. El grupo está integrado por Jules Riskin, Virginia Satir,
y se incluyen luego Paul Watzlawick,
John Weakland,
Jay Haley, Richard Fisch
y Arthur Bodin.
El M.R.I., o grupo de Palo Alto,
como se lo conoce internacionalmente, se transforma en uno de los principales
centros de investigación, formación y asistencia en el campo de la terapia familiar.
En 1967 se publica
"Pragmática de la Comunicación
Humana. Un Estudio de Patrones Interaccionales, Patologías y Paradojas"
(traducido como Teoría de la
Comunicación Humana). Sus autores son Paul Watzlawick, Don Jackson y Janet
Beavin. Esta obra, que presenta las nuevas ideas sobre comunicación fundadas en
la cibernética y la teoría general de los sistemas es considerada hasta hoy un
clásico en el campo de la terapia sistémica. En ella, los autores se referían
fundamentalmente a la comunicación como comportamientos o conductas que afectan
a las personas en su interacción, y plantean en forma de axiomas algunas de las
ideas surgidas de su trabajo con Bateson.
Entre sus ideas básicas
destacan los siguientes principios o „axiomas“:
·
La
imposibilidad de no comunicarse;
· el concepto de información e instrucción, aportado por Mc. Culloch,
·
los dos
niveles componentes de toda comunicación, el primero referido al contenido del
mensaje, y el segundo, a la definición de la relación;
·
la puntuación
de la secuencia de hechos, organización de los hechos de acuerdo a las
distinciones que traza cada participante, de modo que uno o el otro tiene la
iniciativa en esa secuencia, lo que determina distintas lecturas de una misma
situación;
·
la
diferenciación entre los dos componentes de toda comunicación, digital y
analógico, verbales y no verbales respectivamente;
·
la relación
simétrica y complementaria entre los participantes, conceptos tomados de la
clasificación que hace Bateson sobre cismogénesis simétrica y complementaria,
que se utilizan independientemente del proceso cismogénico y caracterizan como
simétricas las interacciones en las cuales los participantes igualan sus
comportamientos recíprocos, y complementarias las que se basan en una máxima
diferencia.
A partir de estos
axiomas los autores desarrollan conceptos respecto a la comunicación patológica
y el Modelo del Centro de Terapias Breves del Mental Research Institute de Palo
Alto.
La aportación principal
de los trabajos de este grupo a la Teoría de Sistemas consistió en abandonar el
esquema tradicional de análisis de procesos psíquicos intra-individuales
sustituyéndolo (y/o complementándolo) con el análisis de los procesos de
interacción-relación comunicacional –que ellos inicialmente contemplaban como
análisis de relaciones interpersonales (entre madre e hijo etc.), esto es,
pasaron del foco centrado en la psique individual a foco centrado en el
„sistema social“.
El proceso psíquico
(objeto de la terapia) fue así observado como elemento de una comunicación
que en los casos a tratar terapéuticamente era visto como comunicación
distorsionada dentro de un „campo social“ (campo de fuerzas, según la idea de
Kurt Lewin). Esta línea de terapia comunicacional está en los orígenes de la
posterior „terapia familiar“desarrollada
sobre todo en el grupo de M. Selvini Palazzoli, con el llamado „modelo
de Milán“[7].
La aportación del grupo
en el desarrollo del paradigma sistémico puede verse en haber logrado superar
el esquema de interpretación según la „máquina cibernética“ introduciendo el
„análisis sistémico“. Por eso, esas terapias „familiares“ pasan luego a
configurarse como „terapias sistémicas“ (la familia, amigos etc. son considerados
como un „sistema“ de comunicación y relaciones que es lo que da sentido y
permite comprender los comportamientos de los nudos individuales de ese
sistema). Observador y sistema constituyen ahí una unidad complementaria. Todo
lo que se manifiesta aparece en dependencia del método empleado en la
observación. Es complementario al método de observación externa.
En una línea muy
personal, pero que puede verse como complementaria de los trabajos citados, el
sociólogo Erwin
Goffman en sus libros Estigma y Asilos estudia a los disminuídos y a
los internados respectivamente, para obtener referencias de las reglas
"normales" que rigen la comunicación. Para Goffman, las interacciones
sociales constituyen la trama de un cierto nivel del orden social, porque se fundan
en reglas y normas al igual que las grandes instituciones, tales como la
familia, el Estado, la Iglesia, etc.
Todos los científicos
que pertenecen a la "universidad
invisible" comparten la concepción de que la comunicación es "...un proceso social permanente que integra
múltiples modos de comportamiento, la palabra, el gesto, la mirada, la mímica,
el espacio interindividual etc.", considerándola como un todo
integrado regido por un conjunto de códigos y reglas determinados por cada
cultura. El modelo telegráfico de Shannon
y Weaver que consideraba la
comunicación como intercambio o transmisión de información se ha ampliado
configurándose "el modelo orquestal
de la comunicación", en el que ésta se considera un fenómeno social.
Evidentemente, este
enfoque también supera el clásico enfoque de la Psicología centrado en el
interior del individuo y abre el campo del estudio de lo transpersonal, de lo
trans-individual o trans-psíquico.
La psicología
interaccionista y la humanística había entrevisto ya esta dimensión, pero
siguió aferrada a conceptos como "necesidad", "carácter",
"desarrollo" (psíquico) etc. Lo diferencial del enfoque sistémico
está en su percepción de que la conducta (acción humana) es siempre un fenómeno
trans-individual sólo explicable desde el contexto concreto de las relaciones
en un sistema social. Pero en esta primera fase, el planteamiento siguió
apresado en las categorías de la "cibernética de primer orden", y el
de la aceptación del postulado positivista de la independencia del objeto observado
frente al observador.
Por lo importante de su
contribución al desarrollo de las nuevas formas de comprender los sistemas, y
la epistemología que se presupone en dicha comprensión hay que estudiar más
especialmente la aportación de Gregory Bateson.
Gregory Bateson fue uno de los primeros en tratar desde este
enfoque el tema y campo de problemas familiar. Consideró que el grupo familiar
podía verse en analogía a un sistema homoestático o cibernético.
No resulta fácil tarea
captar y transmitir la compleja riqueza del pensamiento de Bateson. Biólogo,
antropólogo, epistemólogo, sus ideas han influído y seguirán influyendo los más
diversos campos del pensamiento científico moderno. La diversidad de temas que
atraparon su interés incluyen, entre otros, una vasta erudición en zoología,
psiquiatría, antropología, estética, linguística, educación, evolución,
cibernética y epistemología.
"Stephen Toulmin,
profesor de pensamiento social y filosofía en la Universidad de Chicago,
declara que „lo que vuelve tan significativa la obra de Gregory Bateson es que
fue el profeta de una ciencia postmoderna... y vió que para dar el primer paso hacia la
indispensable reorientación filosófica de las ciencias humanas se necesitaba de
una nueva epistemología'(p g. 365)"[8].
Gregory Bateson fue
demasiado innovador para su época, y como tal, ni muy aceptado ni muy
comprendido. Uno de sus conceptos fundamentales es que denomina "la pauta que
conecta". Bateson se planteó cuál es la pauta que conecta a todas las criaturas
vivientes; cuáles son las configuraciones, las formas y las relaciones que
pueden ser observadas en todos los fenómenos. Descartó conceptos tales como
materia y sustancia en relación a los seres vivos, priorizando los conceptos de
forma, patrón y pauta para buscar una concepción totalizadora de la mente.
Propuso la noción de
contexto como elemento fundamental de toda comu-nicación y significación,
planteando que no se debe aislar el fenómeno de su contexto, pues cada fenómeno
tiene sentido y significado dentro del contexto en que se produce.
Tomó de Gustav Jung,
de su libro Septem Sermones ad Mortuos,
el concepto de pleroma, para referirse al mundo de la física y de los objetos
materiales, y el concepto de creatura para designar el mundo de los seres vivos,
considerando que este último no puede ser explicado desde la física newtoniana,
es decir desde una causalidad lineal que implica fuerzas que actúan
unidireccionalmente. Para Bateson, en el mundo de las formas vivientes, es
necesario tomar en cuenta conceptos tales como información y relación, para lo
cual es fundamental encontrar un nuevo lenguaje que permita describir la
recursividad de todos los elementos que se mueven conjuntamente en un proceso.
Como antropólogo en
Nueva Guinea en 1927, estudiando a la tribu Iatmul, Bateson acuñó el término cismogénesis,
definido como "procesos de diferenciación en las normas del comportamiento
individual que resultan de la interacción acumulativa entre los
individuos"... "Este término describe el tipo de escalada que se
encuentra en el mundo natural ejemplificado por los círculos viciosos y llamado
por otros investigadores 'procesos de reacción mutua,' 'procesos mutuamente
causales de desviación-amplificación,' 'cadenas de retroalimentación positiva',
etc" (6). Para Bateson la génesis de un cisma en los sistemas sociales se
produce por una amplificación de procesos simétricos, representados por la
carrera armamentista, o complementarios, ejemplificados por las tensiones entre
las clases sociales. "La contribución de Bateson fue una creciente
sospecha de que en los grupos sociales podría existir un orden interno
auto-equilibrador, que mantuviera los movimientos cismogénicos bajo control
(...) los tipos simétricos y complementarios de cismogénesis podrían operar de
manera mutuamente neutralizante"[9].
En 1950 es uno de los
promotores de la Conferencia Macy
sobre retro-alimentación que reúne a Wiener y un grupo de neurofisiólogos,
físicos y matemáticos, pioneros del movimiento cibernetista norteamericano. Bateson
"...cree que la explicación cibernética constituye el avance intelectual
más importante y fundamental de los últimos dos mil años"[10].
Después del encuentro
con Don Jackson y otros
investigadores en la Conferencia Macy, dedica con ellos varios años a estudiar
la comunicación. La célebre y controvertida "Teoría
del doble vínculo" es el producto de esta etapa. De dicha
teoría surge "...la hipótesis del
doble vínculo que proveyó un marco de referencia para la descripción formal de
los síntomas esquizofrénicos y la experiencia del esquizofrénico en su familia"[11]. Interesado en el estudio del comportamiento de
los delfines y otros cetáceos desarrolla su teoría sobre los distintos niveles
de aprendizaje y acuna el término deuteroaprendizaje para referirse al concepto
de "aprender a aprender".
En 1972 se publica
"Pasos para una ecología de la mente"[12], una compilación de sus ensayos que se inicia con
los famosos "Metálogos" diálogos imaginarios entre un padre y una
hija, y temas tales como "Forma y pauta en antropología", "Forma
y patología en las relaciones", "Biología y evolución",
"Epistemología y ecología" y "Crisis en la ecología de la
mente".
Bateson propone una
concepción totalizadora sobre la naturaleza del orden y la organización en los
sistemas humanos. "...el concepto de mente surgió, para mí, como un
reflejo de partes más amplias y múltiples partes del mundo natural afuera del
ser pensante"[13]. "La mente individual es inmanente pero no
sólo en el cuerpo. Es inmanente también en los caminos y mensajes fuera del
cuerpo; y hay una mente más amplia de la cual la mente individual es sólo un
subsistema..., pero es también inmanente en el sistema social totalmente
interconectado y la ecología planetaria" .
Nadie mejor que el
mismo Bateson para definir su posición epistemológica en una carta a John
Brockman:
„Todos nos adherimos rápidamente a la
ilusión de que somos capaces de una percepción directa, no codificada y no
mediada por una epistemología..." "De tanto en tanto recibo quejas de
que mis escritos son densos y difíciles de comprender...". "Permíteme
comenzar caracterizando mi epistemología...". "...es una rama de la
historia natural. Fue Mc
Culloch quien, para mí, bajó la epistemología del dominio de la
filosofía abstracta al dominio mucho más simple de la historia natural. Lo hizo
dramáticamente en el trabajo que con sus amigos tituló 'Lo que el ojo de la
rana le dice al cerebro de la rana.'."...él mostró que cualquier respuesta
a la pregunta: "¿Cómo puede la rana saber algo? estaría delimitada por la
maquinaria sensorial de la rana; y que la maquinaria sensorial de la rana
podía, por supuesto, ser investigada por medios experimentales u
otros...". "De este trabajo resultó que, para comprender a los seres
humanos, aún a nivel muy elemental, uno tiene que conocer las limitaciones de
su input sensorial".
„... la epistemología que estoy
construyendo es monística". "...el materialismo en general constituyó
un esfuerzo para excluir la mente". "...cuando estaba preparando la Conferencia
Korzybski, de pronto me di cuenta que, por cierto, el puente entre mapa
y territorio es la diferencia. Son solamente nociones de diferencia las que
pueden llegar del territorio al mapa, y este hecho es la afirmación
epistemológica básica sobre la relaci¢n entre toda la realidad allí afuera y
toda la percepción aquí dentro; ... la mente... será siempre intangible,
siempre se referirá a intangibles, y siempre tendrá ciertas limitaciones porque
nunca encontrará lo que Immanuel Kant llamó el Ding an Sich, la cosa en sí
misma. Sólo puede encontrar información de fronteras, información de contextos
de diferencias.“
"Para continuar con mi diseño de la epistemología que surgió de mi
trabajo, el próximo punto es la recursividad. Aquí parece haber dos tipos de
recursividad de diferente naturaleza...el primero retrocede hasta Norbert
Wiener y es bien conocido, el 'feedback' quizás el elemento más conocido de
todo el síndrome cibernético". "El segundo tipo de recursividad ha
sido propuesto por Varela y Maturana"...
"Quienquiera crea una imagen de un objeto, lo hace en profundidad
usando varios indicadores para esa creación,...". "Pero la mayoría de
la gente no se da cuenta que hace esto, y al darse cuenta que está haciéndolo,
de manera muy curiosa, uno se acerca mucho más al mundo que lo circunda. La
palabra 'objetivo' se convierte
lentamente en obsoleta; y al mismo tiempo la palabra 'subjetivo', que normalmente lo confina a 'uno' dentro de su piel,
también desaparece". " El mundo ya no está 'allí afuera' de la misma
manera en que parecía estar. Sin estar totalmente consciente de ello todo el
tiempo, sin embargo sé, todo el tiempo, que mis imágenes - especialmente las
visuales, pero también las auditivas, gustatorias, dolor, y fatiga - sé que las
imágenes son 'mías' y que yo soy responsable de estas imágenes de manera muy
peculiar"... "Hay una combinación o matrimonio entre una objetividad
que es pasiva hacia el mundo externo y una subjetividad creativa, ni puro
solipsismo ni su opuesto". "En el solipsismo uno está definitivamente
aislado y solo, aislado por la premisa 'Yo lo hago todo'. Pero en el otro
extremo, el opuesto al solipsismo, uno dejaría de existir, convertido en una
metafórica pluma llevada por los vientos de la 'realidad' externa. (En esa
región sin embargo no hay metáforas!). En algún lugar entre estas dos hay una
región donde uno es en parte llevado por los vientos de la realidad y en parte
un artista creando un compuesto de los acontecimientos internos y
externos"[14]
Con Wollnik[15] podemos distinguir dos direcciones fundamentales de aplicación de la teoría
de sistemas al estudio, sobre todo de las ciencias sociales, y dentro de éstas
al estudio de la organización. Denominaba a la primera "materialista" y a la segunda
"fenomenalista".
|
|
Enfoque materialista |
Enfoque fenomenalista |
|
Denominaciones habituales: |
Teoría general de sistemas Teoría tecno-cibernética |
Teoría de la acción Teoría de Sistemas Sociales |
|
Zona cientÍfica de procedencia: |
Biología |
Sociología, Teoría de la Decisión, Teoría de la Sociedad |
|
Concepto de sistema |
Diferencia entre Todo y Partes |
Diferenciar todo-partes |
|
centrado en: |
Complejo elementos en relaciones mutuas |
Decisiones individuales contexto de sentido acciones individ. vs conjunto social |
|
Sistema "modelo" |
Mecanismo, organismo concebido como mecanismo de alta complejidad |
Decisiones humanas Sociedad |
|
Problema central |
Homoestasis Supervivencia frente al entorno |
Descargar complejidad Orden social |
|
Objetivo de conocimiento |
Principios generales de funcionamiento configurar circuítos de regulación |
Ilustración Explicar mecanismos de orden social |
|
Metódica |
Análisis de flujos (inputs outputs), analogías orgánicas |
Interpretación funcional, Comparación sistemática de mecanismos de cumplimiento funcional |
|
Aplicabilidad |
Universal |
Acción humana y social |
Esta distinción puede reinterpretarse desde las categorías de la Epistemología del Constructivismo - la que hoy por hoy nos parece la posición más coherente con el reconocimiento de las limitaciones al conocimiento humano – como diferencia entre una “construcción objetivista” (orientada según los principios del Racionalismo clásico), y una construcción interpretativa (que toma su punto de partida en las críticas de Kant y en los principios de la filosofía hermenéutica).
De acuerdo a esta diferenciación es posible distinguir entre dos enfoques básicos en teorías de sistemas (pero advirtiendo que se trata de dos “tipos ideales” – abstracciones en el sentido definido ya por Max Weber).
La teoría "materialista" de sistemas se caracteriza por los siguientes puntos:
·
Los
concibe como conjuntos de elementos con determinadas relaciones entre ellos y
entre sus propiedades[16][
· Pensamiento "holístico" - recupera la vieja tradición filosófica que había desterrado el pensamiento mecanicista de las nuevas ciencias -, que indica la necesidad de no comprender un elemento sin las relaciones a los otros.
· Conceptos "organicistas" (debidos a las aportaciones, sobre todo del biólogo Ludwig von Bertalanffy). Se cree que a nivel biológico y social funcionan principios similares que regulan desde estructuras formas de comportamiento.
· Concepto del "sistema abierto"[11] que lo define como:
· Conjunto de relaciones entre elementos que se encuentran en relaciones de intercambio con su entorno. Se intercambia energía, materia e información.
· En los procesos de input y output se comporta el sistema selectivamente, según códigos, que además traducen impulsos externos a categorías internas.
· Sólo mediante tales intercambios se conserva la homoestasis del sistema, aunque ese equilibrio interno puede sufrir modificaciones (entre estados cuasi-estacionarios).
· El equilibrio del sistema abierto puede coseguirse por procesos de cambio estructural interno (regulación primaria) o por procesos de ciertas magnitudes de su comportamiento dentro de una estructura (regulación secundaria).
· Un estado estacionario puede alcanzarse desde distintos estados iniciales y por distintos senderos de evolución (equifinalidad : concepto que traduce a lenguaje sistémico el de "intención" o de "orientación a objetivos).
· La evolución de del sistema es hacia una especialización funcional de sus componentes.
La concepción del sistema abierto se utiliza como "esquema de interpretación" o de análisis para describir sistemas empíricos (organismos, máquinas, sociedad, organizaciones).
Ahí se intenta descubrir los principios que sigue el funcionamiento del sistema analizado. Para ello, igual que el análisis empírico de la física presupone la existencia de ciertas regularidades (leyes) en la realidad, aquí se presupone el principio del "mantenimiento del equilibrio" (homoestasis) del sistema. Se buscan así mecanismos o condiciones que favorezcan dicha homoestasis.
Este esquema se fusiona con los modelos de explicación cibernética (teoría de la regulación - Wiener et al.) y con los de la teoría de la información (Shannon, Weaver, Brillouin).
Las categorías empleadas en las nuevas teorías de sistemas tienen su fuente en conceptos de la Cibernética de los años cincuenta y sesenta ( donde aún se trabajaba sobre el modelo de la "máquina trivial", sin poder absorber pues sino un primer nivel de complejidad y sin inserción del “segundo bucle” propio de la actividad reflexiva del sistema observador). Frente a esa primera teoría de sistemas hay que distinguir la nueva teoría de sistemas en que la se introduce la dimensión de la autopoiesis y auto-referencialidad.
La Teoría General de
Sistemas, cuyo fundador „oficial" (pues en realidad surgió del trabajo de
numerosos investigadores) es el biólogo Ludwig von Bertalanffy, llega
-hacia fines de los años sesenta- a la toma de conciencia de que se ha
constituído como una nueva rama del saber („new
science", o "new viewpoint") que engloba desde una
perspectiva superior otras ciencias parciales. Entre ellas no se contaba
entonces ni la Psicología Académica, pero sí la Psicología Clínica, ni la
Economía, mientras que T. Parsons y su círculo sí consideran que la Sociología
debe replantearse desde esta nueva perspectiva.
En la teoría de
sistemas se estudian no meramente relaciones y transformaciones de corrección
de los flujos de inputs para lograr un determinado nivel de output, sino se
eleva el estudio a un nivel superior, meta-nivel, en el que se analizan las
relaciones "formales" entre elementos y sus propiedades o dinamismos.
Así surge el concepto de sistema y otros conceptos ligados a él:
·
Sistema
es un conjunto de elementos con distintas relaciones entre ellos y entre sus
propiedades.
·
Para
captar un fenómeno real como 'sistema' debe concebírsele dentro de un
"pensamiento global".
Se recupera así,
en la ciencia, el antiguo enfoque "holístico" de la filosofía
occidental, postergado durante el dominio de la mentalidad cientifista de los
últimos siglos. Es decir, se quiere superar el enfoque "reducionista"
típico de la ciencia moderna física y química que presuponía que todo era
analizable por descomposición en sus
últimas partes. A este atomismo se le considera ahora insuficiente para hacer
justicia incluso a la realidad "compleja" del mundo.
Después de su
iniciación en la teoría matemática de la Información y en la Cibernética de los
flujos de información a nivel técnico se inicia en la teoría de los sistemas un
fuerte influjo desde las ciencias biológicas.
Dentro del
paradigma marcado por la diferencia Todo-Partes (elementos), los sistemas son
comprendidos como "conjuntos de elementos con relaciones entre ellos y
entre sus propiedades"[17]. Se busca
ya abstraher de la substancia concreta de los elementos y llegar a las
estructuras relacionales captables en categorías a ser posible
matemático-lógicas.
Se piensa en la
categoría del Todo (holismo)[18]
reaccionando contra la tendencia atomística de las ciencias naturales (sobre
todo en los siglos XVIII y XIX). Desde la biología[19]
y desde la Psicología de la Gestalt[20],
así como bajo la influencia de la filosofía de Dilthey, se inicia la
revalorización del modelo organicista. Como se ha dicho arriba, en esta
evolución desempeña una influencia clave el biólogo Ludwig von Bertalanffy que
amplía su concepción organicista a una "Teoría general de sistemas" [21].
LUDWIG VON BERTALANFFY
La Teoría General de
los Sistemas desarrollada por el biólogo austríaco-canadiense Ludwig von Bertalanffy
en 1968, propone encontrar las correspondencias o isomorfismos entre sistemas
de todo tipo, un Modelo de Sistema General que sea compatible con otros modelos
de distintas disciplinas, es decir que tenga las mismas características, aún
cuando las disciplinas sean totalmente diferentes.
La teoría general de
los sistemas en tanto crítica de los modelos construídos y propuesta de cómo
construir modelos, en referencia a sus usos y limitaciones, considera que en el
mundo conceptual los modelos no pueden ser isomórficos a la realidad sino sólo
entre sí, dado que somos nosotros los que los creamos con nuestra mente. A
Alfred Korzybski, un científico y filósofo polaco, fallecido en 1950 en U.S.A.,
se debe el concepto "el mapa no es el territorio" (1). De acuerdo a
Korzybski, todos los intentos humanos de explicar la realidad son y han sido
construcciones, representaciones, modelos de la realidad, mapas de territorios.
Toda conceptualización parte de una percepción, limitada por nuestra propia
estructura humana. A partir de una toma de conciencia de esa percepción
obtenemos una idea, un concepto, una palabra, una acción. Toda
conceptualización parte de lo percibido y es entonces una
"construcción" humana, un mapa de la realidad, y no la realidad
misma. Lo que está en el mapa es la producción de nuestros sentidos, de nuestra
percepción de la realidad. Dado que es imposible captar totalidades en las
cuales estamos nosotros mismos incluídos, y debido a la limitación de nuestra
capacidad perceptiva, cada percepción es un modelo, un mapa de la realidad;
pero demasiado frecuentemente se considera lo percibido como la realidad, se
confunden los modelos con la realidad.
Ludwig von Bertalanffy
propone un Modelo de Sistema General como intento de unificar el conocimiento
científico, favorecer el desarrollo de la tarea interdisciplinaria y lograr una
mayor integración y unidad en la ciencia. Su Teoría General de los Sistemas
busca "principios y leyes aplicables a sistemas generalizados o a sus
subclases, sin importar su particular género, la naturaleza de sus elementos
componentes y las relaciones o 'fuerzas' que imperen entre ellos" (3). De
esta manera surgen similaridades estructurales o isomorfismos en distintos
campos disciplinarios. El isomorfismo o correspondencia entre los modelos
permite aplicar las mismas características a las más variadas disciplinas.
Bertalanffy define los
"sistemas", como "complejos
de elementos en interacción" (3) y establece una distinción entre
sistemas cerrados y abiertos, considerando que todos los sistemas vivientes son
abiertos al intercambio de materia, energía e información con el entorno. Toma
de Cannon el
concepto de homeostasis o equilibrio dinámico entre entradas y salidas, lo que
permite en el sistema cambios contínuos a la vez que predominan condiciones
relativamente uniformes. Sostiene que en los sistemas vivientes existe una
tendencia hacia niveles de mayor heterogeneidad y organización, en
contraposición a los sistemas cerrados en los que hay una contínua tendencia
hacia la desorganización y destrucción del orden, con lo cual desaparece
"la aparente contradicción entre entropía y evoluci¢n"(3). De la
Teoría de la Comunicación incorpora el concepto de información como entropía
negativa, medida que favorece el orden y la organización. A partir de las
nociones de adaptabilidad, intencionalidad y persecusión de metas, considera el
comportamiento teleológico de los sistemas vivos como algo definible en
términos científicos. Propone el principio de equifinalidad y lo define como
"...la tendencia a un estado final característico a partir de diferentes
estados iniciales y por diferentes caminos, fundada en la interacción dinámica
en un sistema abierto que alcanza un estado uniforme...." (3). Según este
principio, a partir de diferentes condiciones iniciales y por diferentes
caminos se puede alcanzar el mismo estado final. Como consecuencia, los
sistemas vivientes, en tanto abiertos, no pueden ser explicados en términos de
causalidad, dado que las circunstancias iniciales no los determinan. Un sistema
abierto alcanza un estado independiente de sus condiciones iniciales,
determinado por la organización del sistema. Utiliza la noción de organización
como elemento importante para comprender la complejidad de los sistemas vivos,
y toma de la Cibernética el concepto de retroalimentación y sus mecanismos de
control, positivos y negativos, que amplifican y corrigen la desviación
respectivamente, para mantener al sistema dentro de un equilibrio dinámico.
Para Bertalanffy, que
intenta desacralizar los postulados absolutos de la física "..."la
relación entre lenguaje y visión del mundo no es unidireccional sino
recíproca....". "La estructura del lenguaje parece determinar qué
rasgos de la realidad serán abstraídos, y con ello qué forma adoptarán las
categorías del pensamiento. Por otro lado, el cómo sea visto el mundo determina
y forma el lenguaje" (3).
Lo biológico
supuso una primera reacción contra el reduccionismo del estudio físico-químico.
Es decir, se
supone la posibilidad de una visión y estructuración del todo, partiendo de
categorías propias del mundo de la vida. El nuevo enfoque global no se
desarrolla ya en el marco del "sistema unificado de las ciencias" -
marcado por la filosofía positivista del primer tercio de siglo, tal como se
expresaba en la época en que
formulaba su teoría de los signos -, sino en el más amplio de la nueva
Biología. Se supone así que muchos fenómenos reales acontecen de forma similar
(o isomórfica) en el terreno de la vida orgánica y en el de la sociedad.
Bertalanffy comprendía la nueva Teoría como modelo general aplicable tanto a
los fenómenos naturales como a los sociales y humanos. El rasgo común a todos
los sistemas sería el de la interconexión global entre todos sus elementos.
Toda acción sobre una parte del sistema puede repercutir sobre cualquier otra
parte o nivel del sistema organizado. En
esta fase de la evolución del pensamiento sistémico:
·
Se
sitúa como central el concepto del Sistema Abierto,
contrapuesto al de Sistema Cerrado. Los elementos
esenciales de este concepto son:
·
Los
sistemas abiertos son conjuntos relacionales (entre elementos) que se
encuentran a su vez en relaciones de intercambio con su entorno. El modelo
primordial de sistema abierto se ve en la 'célula', los 'organismos' o las
'poblaciones de organismos'. Un sistema cerrado es mecánico, como un reloj o juguete
mecánico. No depende en su acción de los inputs del entorno.
·
Los
sistemas "abiertos" son concebidos en tal interrelación con el
entorno que es difícil diferenciarlos de
aquel. Los sistemas sociales son
concebidos como una especie de "muñecas rusas" que encajan
perfectamente una dentro de otra, en ordenación jerárquica en la que cada nivel
superior es como un entorno contextual del inferior. En realidad, para
comprender las relaciones de un sistema sencillo social, como la familia,
habría que comprender todos los niveles superiores: gran familia, vecindad y
entornos de trabajo etc. etc.
·
El
intercambio con el entorno concierne a energía, materia e información. El
intercambio (metabolismo) con el entorno es esencial para la mantener la vida y
forma del sistema, que sin inputs y outputs perdería su identidad. El
intercambio puede tener grados de intensidad, mayor o menor, según el sistema
responda a una gama mayor o menor de inputs desde el entorno.
·
El
sistema se comporta "selectivamente" en sus procesos de inputs y
outputs. Esto implica que él mismo controla y elabora o procesa sus
intercambios de energía e información. Estas actividades se denominan -por
extensión - "codificación" (=traducción de inputs a categorías
propias, o traducción de outputs a categorías específicas del entorno).
·
Estructura,
orden, función, diferenciación e integración: Para comprender un sistema vivo
es necesario que los correlatos reales de tales conceptos se encuentren
entrelazados. La vida de una sencilla
célula depende de una red de relaciones entre su estructura celular, su
metabolismo, intercambio degas, adquisición de elementos nutritivos, etc. Lo
mismo sucede en organismos más especializados donde se realizan funciones de
integración para mantener el sistema como totalidad funcional (el cerebro).
· Variedad requerida[22]: en conexión con la idea de la diferenciación e integración de elementos de un sistema se encuentra el principio formulado por Ashby de que un sistema necesita un nivel de variedad interna en sus mecanismos de regulación interna superior al del campo tratado, para poder manejarlo de forma que no caiga en procesos entrópicos, sino que conserve su negentropía u 'orden'. Si el sistema se aislara de la diversidad del entorno se atrofiaría al perder su variedad o complejidad interna.
· Sólo mediante procesos de intercambio puede mantener su "equilibrio" el sistema y conservar un cierto orden interno relativo. Tal estado de equilibrio es designado como homoestasis (steady state). Si el sistema es aislado del entorno muere; es decir, se disipa totalmente su energía libre y se destruye su orden en entropía (pierde toda su negentropía).
· Los sistemas abiertos buscan mantener una cierta estabilidad en las relaciones al entorno regulando su intercambio dentro de cierto margen de libertad. Sólo mediante dicha regulación (de su metabolismo) se mantiene su homoestasis.
· El estado de equilibrio (homoestasis) puede modificarse. Sólo es cuasi-estacionario. El sendero seguido en el desarrollo de un sistema informa sobre el "equilibrio de identidad" de un sistema. P.ejemplo, en fases de crecimiento. Tal equilibrio de identidad consistiría ahí en mantener una cierta relación entre el volumen y las cantidades de inputs.
· Un sistema abierto puede lograr equilibrio mediate procesos de "regulación primaria" (cambios estructurales) o "regulación secundaria" (variación de algunos de los parámetros de comportamiento dentro de la misma estructura).
· Varios y distintos estados iniciales pueden conducir a un mismo estado final de equilibrio a través de distintos senderos de desarrollo. Esto se denomina "Equifinalidad". Los sistemas vivos, p.ejemplo, poseen esquemas flexibles de estructura organizatoria que les permiten obtener resultados específicos a partir de distintos puntos iniciales y diversas dotaciones de recursos propios. En realidad, la estructura de un sistema en un determinado momento no es sino una manifestación puntual de un proceso funcional mucho más complejo, y no determina en forma alguna dicho proceso.
Este concepto traduce sistémicamente la categoría de "intención" o "orientación a fin", en cuanto teleologización procesual al esquema mental biológico-físico.
Organizacionalmente esta categoría sistémica explicaría el por qué del fracaso de los esquemas burocráticos con su estructura permanente -con total ausencia de flujo o proceso- al no poder apuntar a fines condicionados por el entorno. La metáfora de que la burocracia degenera en dinosaurios inadaptados a los cambios climáticos visualiza bien esta misma idea.
El desarrollo de sistemas (evolución) se desarrolla siempre en "especialización funcional" de sus distintos componentes. Esta especialización hace más capaz de rendimientos al sistema, pero también menos flexible. Implica además una creciente "mecanización" (des-organicización) en cuyo curso la regulación primaria (por cambios estructurales) va siendo sustituída por regulación secundaria (sólo cambios en los parámetros de conducta).
Pero una evolución en progreso implica moverse a formas más complejas de diferenciación e integración, a mayor "variedad requerida" para facilitarles tratar desafíos del entorno más graves. Esto implicará procesos de variación, selección y retención de las características necesarias.
* El concepto de sistemas abiertos se aplica, sin reflexionar en que se trata de un "filtro" por parte del sujeto ("esquema de interpretación" o categoría-interpretante en el sentido kantiano), como ayuda heurística para analizar sistemas concretos empíricos: empresa, organismo, sociedad, máquina etc. En esta aplicación se intenta determinar, en referencia a las subcategorías del concepto, constelaciones o regularidades, encadenamientos etc. que presenten elementos comunes o "principios de funcionamiento" que se supone existen en una realidad independiente del observador.
En esta Heurística se define como "problema" primordial de un sistema el mantenimiento de su homoestasis (su supervivencia), y se busca determinar qué condiciones o mecanismos son necesarios para posibilitarla.
En esta explicación y análisis de corte netamente positivista se trabaja preferentemente con "análisis causales". En la modificación sociológica de T.Parsons, se pasará a análisis funcionales: se buscan las formas de equivalencia funcional que permitan sustituir unos elementos por otros gracias a que funcionalmente realizan las mismas prestaciones.
Este tipo de planteamientos positivistas de campos de problemas de regulación de sistemas ha ido dando origen a una metodología que da normas sobre la forma de conseguir configuraciones reguladoras del sistema, sobre todo usando "modelos de simulación" (modelos que se supone irán aproximándose poco a poco a la realidad a manipular).
Es fundamental en esta concepción, el postulado positivista, implícito, de que el sistema y el observador existen con independencia uno del otro (el sistema es real "a parte rei"). El sistema es pues algo objetivo, no construído ni condicionado por los intereses o filtros del sujeto individual o colectivo que lo observa y delimita. Las relaciones sistémicas se estudiarán pues con la misma neutralidad con que un físico estudia los fenómenos intergalácticos o las relaciones de causalidad en un mecanismo.
El estudioso, o el práctico que realiza "ingeniería de sistemas", debe proceder de forma neutral, imparcial y sin dejarse afectar por el proceso o campo de problemas estudiado.
Así es como a
fines de los setenta se había especializado y convertido (en gran parte) en una
"teoría de sistemas
tecno-cibernética” (Jensen 1976,[23]), o en "teoría de modelos".
Los fundamentos de la
teoría del conocimiento del biólogo Humberto Maturana R. surgen de tres
preguntas: ¨Cuál es la organización del ser vivo? ¨Cuál es la organización del
sistema nervioso? ¨Cuál es la organización del sistema social? Maturana
desarrolla una teoría sobre la organización de los seres vivientes y la
naturaleza del fenómeno del conocer basada en la autonomía operacional del ser
vivo, proponiendo una descripción del operar cognoscitivo del ser vivo sin
referencia a una realidad externa.
Percepción e Ilusión,
Sistema Nervioso y Cognición.
A partir de sus
investigaciones sobre las distinciones cromáticas en la percepción de los
colores, Maturana pone en duda la objetividad científica y plantea la
imposibilidad de distinguir en la experiencia, entre percepción e ilusión,
entre verdad y error (distinción que se hace comparativamente en referencia a
otra experiencia que se considera v lida), considerando que para explicar los
fenómenos de la percepción es necesario entender cómo opera el sistema
nervioso. Define este operar como una red circular cerrada de cambios de
relaciones de actividad neuronal.
Autopoiesis
En su trabajo sobre la
organización de los seres vivos Maturana, con la colaboración de Francisco
Varela, propone que éstos se constituyen y operan como sistemas cerrados de
producciones moleculares abiertos al flujo material y energético. Maturana
acuna el término autopoiesis para referirse a la organización que define y
constituye a los seres vivos (autos: sí mismo; poiesis: producir). Así,
Maturana dice: "Una unidad compuesta cuya organización puede ser descrita
como una red cerrada de producciones de componentes que en sus interacciones
constituyen la red de producciones que los producen, y especifican su extensión
al constituir sus fronteras en su dominio de existencia es un sistema
autopoiético" (15).
Lo que hace a los seres
vivos sistemas autónomos es su organización autopoiética, y los seres vivos
existen en tanto se realizan como sistemas autopoiéticos moleculares, explican
Maturana y Varela en su libro "El árbol del conocimiento". Maturana
aplica además a los seres vivos la noción de determinismo estructural senalando
que los seres vivos, en tanto sistemas moleculares, son sistemas determinados
en su estructura. Los sistemas vivientes son sistemas tales que todo lo que
pasa en ellos surge determinado en su dinámica estructural, de modo que lo
externo s¢lo puede gatillar en un ser vivo cambios estructurales determinados
en él. Esto significa que el ser humano, en tanto ser vivo, s¢lo hará, oir y
actuar desde sí mismo. Como senala Maturana, la coincidencia que un observador
ve en el operar de un ser vivo con su circunstancia resulta de que su dinámica
estructural es concordante con el medio en que opera. Esto es así porque el ser
vivo tiene una estructura plástica que cambia en concordancia con la estructura
del medio sino se muere (acoplamiento estructural). La noción de acoplamiento
estructural es fundamental pues se refiere a la dinámica que hace posible que
ser vivo y medio, aunque sistemas determinados en su estructura, cambien estas
estructuras de manera coherente de modo que el ser vivo mientras vive genera
conductas concordantes con el medio.
La comprensión de lo
que dice Maturana exige operar con la noción de determinismo estructural. Con
respecto a esta noción, Maturana es claro en senalar que ésta no es un supuesto
ontológico, sino una abstracción de las coherencias de la experiencia. Hay
tantos dominios de determinismo estructural como dominios de coherencias
experienciales y cada dominio de coherencias experienciales es un dominio de
determinismo estructural. En los múltiples dominios de acoplamiento estructural
los sistemas cambian juntos en sus interacciones recurrentes y conservan su
coherencia operacional como resultado de su plasticidad estructural. Es decir
que, aunque los seres vivos, en tanto autopoiéticos, son sistemas cerrados, su
modo de operar cambia según las contingencias de sus interacciones porque su
estructura plástica cambia de manera contingente al curso de esas
interacciones. Es desde este entendimiento que Maturana ha generado los
conceptos de: clausura organizacional del sistema nervioso: estamos cerrados a
la información; determinismo estructural: lo que nos pasa depende de nuestra
estructura; acoplamiento estructural: vivimos en congruencia con el medio y con
los otros y en constante cambio estructural. "Organismo y medio se
gatillan mutuamente cambios estructurales"... "Uno existe como ser
vivo en un espacio de coherencia operacional con su circunstancia, en
acoplamiento estructural. Por lo tanto no pasa cualquier cosa, sólo pasa lo que
puede pasar de acuerdo a la dinámica estructural del sistema y de la
circunstan-cia" (16).
Al explicar el fenómeno
del conocer, Maturana parte de la experiencia del observar y se pregunta por el
origen de las capacidades del observador aceptando la pregunta : ¨c¢mo se
explican mis habilidades o capacidades como observador?
En el proceso de
responder a esta pregunta desarrolla lo que "el llama "La ontología
del observar". En este proceso muestra que el explicar científico no hace
referencia a una realidad independiente del observador y que no se requiere el
supuesto de una tal realidad postulando que la noci¢n de realidad es una
proposición explicativa. Así dice: "Todo lo dicho es dicho por un
observador a otro observador que puede ser "él o ella misma" (12) en
su propuesta de suspender la convicción respecto a la objetividad de nuestras
percepciones "... invitando a poner la objetividad entre paréntesis en el
proceso de explicar" (13).
Fue Magoroh Maruyama (1963) quien
definió esta etapa del pensamiento sistémico como "segunda
cibernética". Maruyama
consideró que todo sistema viviente depende, para su supervivencia, de dos
procesos: "morfostasis"
y "morfogénesis".
El primero se refiere al mantenimiento de la constancia de un sistema a través
de mecanismos de retroalimentación negativa
(el feedback más
frecuente que tiende a estabilizar el sistema). El segundo, por el contrario, a
la desviación, variabilidad del sistema a través de mecanismos de
retroalimentación positiva –en que se
amplifican las desviaciones introducidas por toda perturbación externa Según Maruyama, en cada situación, los
procesos de desviación y de amplificación se equilibran mutuamente.
A partir de los
trabajos del físico Ilya
Prigogine sobre "orden a
partir de la fluctuación" (18) se empieza a considerar que la
desviación y los procesos que promueven el desorden y la desorganización no
necesariamente son destructivos. Las desviaciones o fluctuaciones, si se
mantienen y no son contrarrestadas por mecanismos correctores, producen una
bifurcación que genera un salto cualitativo hacia una nueva organización. En
esta segunda etapa del desarrollo del pensamiento cibernético la ampliación de
la desviación y los mecanismos de retroalimentación positiva, procesos favorecedores del cambio, adquieren un nuevo
status, son considerados esenciales para la evolución de los sistemas
vivientes.
Los nuevos desarrollos
de la física quántica, los aportes del filósofo Ludwig Wittgenstein, del neurofisiólogo Warren Mc. Culloch, del físico,
cibernetista, biomatemático y filósofo Heinz
von Foerster y los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela
constituyen los pilares sobre los que se ha configurado el territorio de la
cibernética de segundo orden.
En 1972, la presidenta
de la Asociación Norteamericana de Cibernética, Margaret Mead, dedicó un discurso
al tema "Cibernética de la cibernética". Fue entonces el Profesor Heinz von Foerster quien sugirió
cambiar ese nombre por el de "Cibernética de Segundo Orden" o
"Cibernética de los Sistemas Observantes" diferenciadola de la
Cibernética de Primer Orden definida como Cibernética de los Sistemas
Observados.
La epistemología
tradicional considera que la realidad existe indepen-dientemente de quien la
observa, como objeto situado frente al sujeto. El pensamiento científico se
basa en esta premisa al considerar que la objetividad en la ciencia es
fundamental y que por lo tanto, las propiedades del observador no deben estar
incluídas en la descripción de sus observaciones.
Como recordaba von Foerster "Mientras que en el primer cuarto de este siglo los físicos y cosmólogos
fueron obligados a revisar los conceptos fundamentales que gobiernan las
ciencias naturales, en el último cuarto de este siglo serán los biólogos los
que impondrán una revisión de los conceptos fundamentales que gobiernan a la
ciencia misma. En el temprano siglo XX era claro que el concepto clásico de una
'ciencia última', o sea de una ciencia que significara una descripción objetiva
del mundo en la cual no haya sujetos (un 'universo sin sujetos') contenía
contradicciones.
Para eliminar estas contradicciones, era necesario
tomar en cuenta a un 'observador'(al menos un sujeto):
(i)
Las observaciones no son absolutas, sino relativas
al punto de vista del observador (es decir a su sistema de coordenadas: la
teoría de la relatividad de Einstein);
(ii) El acto de observar influye sobre el objeto observado al punto de anular toda expectativa de predicción de parte del observador (es decir que la incertidumbre, la indeterminación, se transforma en absoluta:( Heisenberg)“. (24)
Para von Foerster la reintroducción del
observador, la pérdida de la neutralidad y de la objetividad, son requisitos
fundamentales para una epistemología de los sistemas vivientes.
Según este científico,
la respuesta a la pregunta: "Las
leyes de la naturaleza, los objetos, una fórmula matemática, los números, las
leyes, ¿son descubrimientos o invenciones?" (24) define la posición
epistemológica del observador, ya sea que éste considere la existencia de una
realidad trascendente a ser descubierta, o se defina como inventor o
constructor de la realidad observada. Desde esta posición lo único que un
observador puede hacer "...es hablar de sí mismo". "...de todas maneras qué otra cosa puede uno
hacer?" (26). Sugiere por lo tanto modificar la frase de Korszybski:
"El mapa no es el territorio"
por: "El mapa ES el territorio", definiendo una epistemología que da
cuenta del observador. Maturana
también dirá "Todo lo dicho es dicho
por un observador a otro observador, o a sí mismo" (12).
La cibernética de
segundo orden nos introduce en la observación
(reflexiva) del observador. El
objeto de estudio pasa a constituirse en el observador ob-servando su propia
observación; cibernéticamente hablando, la cibernética se transforma en
cibernética de la cibernética, o cibernética de 2do. orden.
Von Foerster está interesado en explicar la naturaleza de la vida, los procesos
cognitivos, el problema de la percepción, del conocimiento de los objetos y la
naturaleza del lenguaje, para lo cual incursiona en las matemá- ticas, la
neurofisiología, la computación y la cibernética, reflexionando sobre las
nominalizaciones, los silogismos lógicos, las paradojas, la causalidad y las
explicaciones, para desarrollar los conceptos de recursividad, autorreferencia,
auto-organización, complejidad y autonomía de los sistemas vivientes.
La circularidad y la
retroalimentación, temas centrales de la cibernética, están representadas por
el ouroborus, la serpiente mítica que
se muerde su propia cola. Estos conceptos están implícitos en la noción de recursividad,
las operaciones que se repiten sobre sí mismas, siendo la autorreferencia una
noción particular del concepto más general de recursividad. Con respecto a
ella, von Foerster analiza la
exclusión de las paradojas del pensamiento lógico
aristotélico - toda proposición debe ser verdadera o falsa -, dado que éstas
son falsas cuando son verdaderas y verdaderas cuando son falsas, y también su
exclusión de la Teoría de los Tipos Lógicos de Whitehead y Russell - la
paradoja de la pertenencia a sí misma o no, de la clase de todas las clases -,
y plantea que las paradojas surgen de las proposiciones autorreferenciales o
reflexivas, ("Soy un mentiroso"
Epiménides de Creta) preguntándose: "¿qué
sucede si la autorreferencia es el modus-operandi
del organismo humano?" (20). La respuesta afirmativa a esta pregunta
resuelve el dilema planteado por las paradojas.
La epistemología tradicional, desde el enfoque basado en
la distinción sujeto-objeto, y el consiguiente substancialismo, afirma que los
datos son incorporados a través del sistema sensorial y luego procesados por el
cerebro para generar una acción. Desde la posición constructivista, sobre la base del principio de circularidad,
se considera que "Hay efectivamente
un contínuo proceso circular y repetitivo en el que la epistemología determina
lo que vemos; esto establece lo que hacemos; a la vez nuestras acciones
organizan lo que sucede en nuestro mundo, que luego determina nuestra
epistemología" (24).
Para von Foerster, los objetos son
construídos a través de las acciones motoras, es decir que el conocimiento es
inseparable de la acción. "Piaget desarrolló en 1937 en 'La construcción de la realidad en
el nino' la idea de que la cognición surge de la adquisición de habilidades
sensomotoras. El clarificó la naturaleza recursiva de estos procesos al llamar
nuestra atención sobre las acciones circulares de lo sensorial siendo
interpretadas por lo motriz y, de la misma manera, aquellas motrices siendo
interpretadas por lo sensorial" (25). Von Foerster coincide con Piaget al proponer su imperativo
estético: "Si decides ver, aprende a
actuar".
Otro de sus aportes ha
sido la incorporación del término computación a los
procesos cognitivos. Según Von Foerster el conocimiento es la computación de
descripciones de una realidad. Utiliza este término en sentido amplio como
"toda operación por medio de la cual
se transforman, modifican, rearreglan, ordenan, y demás, entidades físicas
observadas ('objetos') o sus representaciones ('símbolos')" (27). Al
postular que toda descripción se sustenta en otras descripciones que son
también cómputos, propone definir el conocimiento como procesos ilimitadamente
recursivos de cálculo, es decir, la computación de la computación de la
computación, etc.
En su análisis del
lenguaje, von Foerster plantea que
se lo puede con-siderar desde dos puntos de vista diferentes:
1) el lenguaje en su apariencia, que se refiere a las
cosas como son, o
2) el lenguaje en su función, que se refiere a las
nociones que cada uno tiene de las cosas.
Desde la primera
posición uno es un observador independiente, separado del Universo y el
lenguaje es monológico, denotativo, descriptivo, sintáctico; dice como eso es. Desde
la segunda posición uno es un actor participante en mutua interacción con los
otros y el lenguaje es dialógico, connotativo, constructivo, semántico,
participativo, es como uno dice. "Cuando
enuncio algo, no me estoy refiriendo a algo allí afuera. Más bien, genero en
Ud., toco, por decir -como un violinista pulsando una cuerda, lo toca a Ud. con
su música- toda una resonancia de correlatos semánticos" (20).
La clausura operacional
del sistema nervioso, la auto-organización y la autorreferencia están
inextricablemente ligadas a la autonomía de los sistemas vivientes, pero "la autonomía implica responsabilidad. Si yo
soy el único que decide c¢mo actúo, también soy responsable por ello"
(20).
La cibernética de
segundo orden abre un espacio para la reflexión sobre el propio comportamiento y entra directamente
en el territorio de la responsabilidad y la ética. Dado que se fundamenta en la
premisa de que no somos descubridores de un mundo exterior a nosotros, sino
inventores o constructores de la propia realidad, todos y cada uno de nosotros
somos fundamentalmente responsables de nuestras propias invenciones. Según von Foerster el cambio fundamental que
implica asumir esta posición no sólo se manifiesta en el quehacer científico,
docente, empresarial o tantos otros, sino en la comprensión de las relaciones
humanas en la vida diaria. Si uno se considera un observador independiente,
"...puede decir al otro como pensar
y actuar: 'Tú debes...' 'Tú no debes...': Este es el origen de los códigos
morales". "Si uno se
considera un actor participante en el drama de la mutua interacción, del dar y
recibir en la circularidad de las relaciones humanas"....."...dada mi interdependencia, sólo puedo
decirme a mí mismo c¢mo pensar y actuar: 'Yo debo...', 'Yo no debo...': Este es
el origen de la ética" (26).
El Prof. Heinz von Foerster manifestaba en cierta
ocasión: "Sara Jutoran me ha
invitado a dar mi punto de vista respecto a las ideas sistémicas relacionadas
con la Terapia Sistémica. La mitología en la que crecí, la mitología respecto
al surgimiento de la Terapia Sistémica, comienza con Gregory Bateson, el
antropólogo, cuyo interés en la forma y la patología de la relación lo puso en
contacto con los psiquiatras. Una vez se le pidió observar a un niño, el
'paciente identificado' en una familia, cuyo comportamiento era aparentemente
insoportable para sus maestros, compañeros, padres, etc. Bateson rehusó ver al
niño solo: qué podía ver él en este niño aislado, separado del mundo que lo
rodeaba? Sería como preguntar por el significado de una palabra excluída del
contexto. Cuando llegó el niño con su familia, fue evidente que toda la familia
necesitaba ayuda, siendo el niño, quizáss, el más sano en ese 'sistema'.
Probablemente debido a mi amistad con Bateson
desde el final de los años cuarenta, y a su conocimiento de mi interés sobre
los aspectos más formales de la filosofía y la epistemología, fuí invitado por
la gente del Mental Research Institute de Palo Alto en California, para hablar
a los terapeutas familiares sobre las anomalías lógicas que surgen cuando uno
observa sistemas de los cuales uno mismo es parte. Elegí para mi conferencia el
título: 'Paradojas, Contradicciones, Círculos Viciosos, y Otros Recursos
Creativos.'
Parece ser que a la audiencia le gustó lo que dije
y, por razones im-penetrables para mí en ese entonces, fuí varias veces
invitado para referirme a estos problemas epistemológicos y otros relacionados
con ellos. Lentamente empecé a comprender que las experiencias y percepciones
que surgían en la práctica terapéutica y algunas de las ideas, que resultaron
del trabajo del grupo interdisciplinario de investigación al que yo pertenecía,
el Laboratorio de Computación Biológica de la Universidad de Illinois, dedicado
a estudiar los procesos cognitivos desde un punto de vista experimental,
teórico y epistemológico, estaban conceptualmente tan estrechamente entrelazadas
que dieron a luz nuevos insights y perspectivas en esta productiva interfase.
Fue, por supuesto, la autoridad de la lógica
Aristotélica la que hizo dudar a los terapeutas de entrar al mundo paradójico
de la clausura, la auto-referencia, y los sistemas, 'sistemas' en el sentido
original griego de 'synhistamein', es decir, 'estar juntos', en el sentido de
'nosotros' más que 'tú all¡ - yo aquí'; y fue, por cierto, la empatía del
terapeuta en su práctica, la que permitió a los formalistas ver el más profundo
significado de su trabajo. Estoy agradecido de haber sido invitado a participar
en la construcción de un puente entre la autoconciencia y la conciencia moral,
es decir, un puente entre el conocimiento y la ética" (Heinz von Foerster, 1992).
(en construcción)
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